¿Qué hace bueno a un violín? – Soldevila Luthier
Fecha: 24 de Mayo de 2020
Fuente: Archive.org
Algunas características del violín son permanentes: la madera de la que está hecho, cómo está tallado, el barniz. Esto le da a un violín su calidad inherente.
Otros elementos, llamados colectivamente “montaje” (puente, alma, clavijas, accesorios…), pueden ser cambiados o ajustados. Tanto las características inherentes como las modificables tienen un gran impacto en el sonido, el aspecto y la sensación de un violín.
Elementos de sonido
Madera. Las disparidades entre los diferentes niveles de precios comienzan con la madera, que es seleccionada por sus propiedades acústicas y también por su belleza visual. El arce flameado y bien secado o envejecido, con características acústicas de densidad y velocidad de transmisión de sonido ideales, se usa típicamente para el fondo, los aros y el mango y voluta de un violín, pero es caro. Por lo tanto, los modelos más básicos y asequibles suelen estar hechos con un arce liso, mientras que los instrumentos más avanzados (y caros) muestran más llama o aguas similares a las líneas de un tigre en su diseño. El abeto, del cual se hacen las tapas, los instrumentos de mejor calidad muestran tapas con vetas muy rectas y juntas, son resistentes, flexibles y ligeras, sin nudos ni deformaciones, por otro lado en los instrumentos económicos es frecuente ver nudos, que causan irregularidades en la densidad, vetas muy anchas que lo hacen menos flexible y resistente, por lo que la velocidad de transmisión del sonido será menor. Es menos vistoso que el arce, pero en cuanto al sonido, es la tapa de abeto la que hace la mayor parte del trabajo. Toda la madera del violín debe ser secada durante un mínimo de 5 años antes de ser usada o se distorsionará o agrietará con el tiempo, pero las madera más caras se envejecen más tiempo pudiendo llegar a utilizarse maderas muy antiguas, aunque no es muy habitual, en algunos instrumentos de luthier se llegan a utilizar maderas de hasta 200 o 300 años de antigüedad, pertenecientes a mobiliario de edificios históricos o incluso barcos.
Escucharán que la madera se llama europea o china. El arce europeo es más caro que el chino, y aunque las propiedades acústicas son las mismas, simplemente se ven diferentes.
Los instrumentos de estudio suelen estar hechos de madera china lisa o ligeramente flameada, mientras que los instrumentos de una gama más alta (los que cuestan entre 1500 y 3000 euros) tienen más llama o aguas.
La mano de obra. Este tipo de instrumentos se fabrican utilizando la técnica de trabajo en cadena. Cada parte del instrumento está hecho por un grupo diferente de fabricantes. Los trabajadores se especializan en diferentes tareas, como arquear los aros, tallar volutas o encastrar el cuello. Se hacen a mano, sólo que con diferentes manos. Como es obvio, la madera más antigua y con más figuras va al grupo de fabricantes más hábiles, que desarrollan los instrumentos más caros. La habilidad y la atención a los detalles son muy importantes en la fabricación de violines. Después de la calidad de la madera, la forma de las bóvedas y la precisión de los grosores de la tapa y el fondo son los factores más importantes que contribuyen al sonido. Cada pieza de madera es diferente, al ser un material orgánico no es homogéneo, y normalmente un buen artesano sabrá dónde dejarla más gruesa y dónde quitar más para obtener los mejores resultados, mientras que en los instrumentos más económicos no se atiende a esta cuestión, todos tienen grosores similares, sin estudiar las necesidades de cada pieza.
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*Nota: Texto recuperado de versión archivada.*